Universidad y Barrios, los potenciales de una compleja relación

Por Carlos Bisbal. Coordinador area de Ciudad, Diseño Urbano y Seguridad de LabSeguridad. 

Bellavista es la zona universitaria con menores índices de seguridad, según el reciente estudio realizado por el Laboratorio de Seguridad. A primera vista, y casi como reflejo condicionado, se podría hacer la asociación entre un barrio con un historial complejo en la materia, y un perfil de edad que el cliché inmediatamente asocia a ciertas conductas delictuales (uso y tráfico de drogas, manejo en estado de ebriedad, desordenes, etc.). Siguiendo este proceso (lógico pero automático) puede entenderse esta relación casi como obvia e inevitable.

Sin embargo, la situación de las universidades construidas en la ciudad -es decir del Campus universitario insertado dentro del tejido de la ciudad- presenta ineludiblemente esta compleja relación entre uno y otro. Debido al estar físicamente “adentro de” y literalmente abierto y susceptible a las condiciones que el barrio puede entregar, un campus universitario es y será siempre tanto “motor” como “esponja” de las externalidades propias de un lugar específico. Por un lado, la universidad, su infraestructura, sus integrantes y actividades, van a influir en el contexto físico de un barrio, como también estos mismos elementos se verán afectados por las condiciones tanto físicas como sociales propias del lugar donde se emplaza.

Bajo estas ideas y relaciones ineludibles surge una interesante pregunta: ¿Cómo impulsar propuestas y prácticas de relación entre el campus universitario y el barrio, de manera de generar una dinámica de influencia y apoyo positiva entre estas dos? Pensando en ejemplos como los de la Universidad de Columbia y NYU en Nueva York, en donde los campus emplazados dentro del tejido mismo de la ciudad han ido con el tiempo estableciendo efectos positivos en su entorno (específicamente en materias de seguridad en los últimos años), es posible imaginar una relación entre campus y barrio que aproveche las externalidades positivas de ambos, se mitiguen las negativas, y terminen por potenciarse positivamente el uno con el otro. 

Mirando brevemente el caso específico de Morningside Heights, barrio en donde se emplaza la universidad de Columbia, se puede entender cómo el contexto tanto físico como social de la universidad (infraestructura, alumnos, profesores y autoridades) fue estableciendo prácticas que permitieron integrar la idea de barrio y campus. Iniciativas tan simples como el uso de wifi abierto, utilización de algunas cafeterías, plazas, parques y otros espacios exteriores por parte de visitantes y vecinos, como también otras más complejas vinculadas a planes de seguridad en conjunto entre policía local y los departamentos de seguridad propios de la universidad y restricciones de zonificación de los alrededores, fueron permitiendo establecer una relación que ha ido incrementalmente considerándose como sana y positiva.

Más allá de las diferencias culturales entre el mundo anglosajón y el nuestro, y evitando entrar en complejidades y fenómenos que no aún no han sido del todo discutidos y analizados en Chile (como el de la gentrificación), sería interesante pensar en qué prácticas generales y especificas podrían discutirse para intentar cambiar la actual relación que se da entre el campus universitario, el barrio y el espacio que comparten. Luego de los datos y la realidad entregada por el mencionado estudio, nace inevitablemente la necesidad de profundizar el dialogo entre los actores involucrados, apuntando finalmente al desarrollo de soluciones que sean capaces de modificar esta realidad tanto espacial como social.

Las Universidades insertadas directamente en estos barrios son efectivamente espacios privados, pero con una ineludible vocación pública (tanto conceptual como física). Asumida esta realidad, hoy más que nunca vale preguntarse cómo podemos hacer que este espacio que podemos llamar “intermedio” pueda establecer un dialogo saludable con el espacio netamente público al que pertenece, del que tanto recibe como también influencia.

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