Crisis en Carabineros: 5 ideas para avanzar.

i.- Aspectos políticos

  1. Malas noticias. Esta es la mayor crisis político policial que ha vivido Chile desde el retorno de la democracia. Una trama de mentiras y encubrimientos terminó con la salida del General Director, arrastrando a la institución a su peor crisis de credibilidad.

 

  1. Deben asumir la autoría de la crisis reciente. Al retirar al Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE) de Carabineros de La Araucanía, el Gobierno terminó por reconocer su responsabilidad política en la reciente crisis de la policía uniformada que se inició tras el asesinato de Camilo Catrillanca en manos del Estado.https://radio.uchile.cl/2018/12/08/pinera-confirma-retiro-del-comando-jungla-de-la-araucania/
  1. Sin embargo, la crisis general es de responsabilidad compartida. Como es sabido, los problemas en Carabineros no se iniciaron tras el asesinato de Catrillanca. Estos nacen gracias a diversas aristas que se fraguaron por años. Durante este proceso, el poder político de la institución uniformada se mantenía intacto, impidiendo ver lo que sucedía más abajo.

 

  1. Una nueva promesa.Solo meses antes, el Presidente Piñera respaldó y aprobó públicamente el descabezamiento y recambio en el Alto Mando, argumentando que este reflejaba “una nueva etapa en la institución”. http://www.t13.cl/noticia/nacional/pinera-nombramiento-hermes-soto-espero-se-inicie-nueva-etapa-carabineros
  1. La nueva etapa fue una mala etapa. Sin embargo, fue como resultado de esta misma etapa que la instalación del Comando Jungla se transformó en el símbolo de una de las mayores crisis político-policiales que ha enfrentado el país desde el retorno de la democracia.
  1. El manejo político del Gobierno en jaque. En vísperas de la caída del General, el ejecutivo permitió incluso que se especulara sobre el desacato de la fuerza policial. Piñera fue incapaz de ejercer su poder. El mismo general que había nombrado meses antes, se negó a dejar la institución, generando un terremoto que derrumbó la credibilidad del ejecutivo. https://www.latercera.com/nacional/noticia/caso-catrillanca-hermes-soto-se-niega-renunciar-eleva-tension-gobierno/454789/
  1. ¿Quién manda a quién?Paradójicamente, la iniciativa de retirar al GOPE de la Araucanía no fue del Ejecutivo, sino de Carabineros. Sigue siendo aceptado que los gobiernos deleguen en las policías su mandato de gobernar la seguridad pública. En Chile, la policía uniformada ha ejercido el rol de administrar problemas en lugares de gran ausencia estatal, actuando como la cara visible del Estado controlando a la población.
  1. No es culpa de las policías. Dentro de este desmesurado margen de acción, las omisiones permiten que las policías, -en muchos aspectos- se gobiernen solas, no gracias a un acto de sublevación, sino porque la misma autoridad política, al desligarse, les obliga a hacerlo. Estas se autogobiernan, definiendo sus propios criterios y orientaciones, profundizando el desgobierno político y la policializaciónde la seguridad pública. La cultura del Orden y Patriaforja su identidad moderna gracias a la omisión.
  1. La oposición ausente…nuevamente. Frente a estas crisis, y más allá de pedir y celebrar renuncias o bajas, la centroizquierda -desde la Democracia Cristiana hasta el Frente Amplio-, no ha logrado ofrecer una propuesta progresista y concreta para modernizar y mejorar a nuestros Carabineros, menos sobre seguridad pública. Principalmente porque no sabe que decir. Lo poco y nada que propone, sigue enmarcado en las reglas que impone el Gobierno, sustentadas en el ciego populismo del orden, la mano dura y el control.
  1. Lo que propone el Gobierno no es suficiente. Es bastante poco probable que las reformas administrativas y legales, por si solas, logren mejoras de fondo. Urge aprovechar esta gran oportunidad para articular una discusión política que permita identificar puntos de acuerdo y desacuerdo, pero por sobre todo que permita construir una identidad actualizada respecto a lo que debe ser un policía en el Chile de hoy y mañana. Seguir centrando el debate en la agenda instalada por el gobierno, es continuar validando un enfoque que no nos corresponde y que por sobre todo ha demostrado ser ineficiente en lo que respecta a establecer la seguridad como garante de la libertad y la igualdad.
  1. Nuestro gran desafío. La seguridad debe ser uno de los principales desafíos de la centroizquierda, precisamente porque la inseguridad afecta desproporcionadamente a los que menos tienen, quitándoles la libertad.
  1. Nos tendremos que, de igual manera, hacer cargo.Ahora bien, si se decide, como de costumbre, abandonar este debate dejándoselo al populismo del orden, la mano dura y el control, pavimentaremos el éxito de una extrema derecha que ha sabido avanzar subyugando a los más vulnerables por medio del miedo, para luego ofrecerles panfletos electorales llenos de promesas de guerras, batallas y combates. Estrategias que, incluso al generar más violencia y desigualdad, han demostrado ser tremendamente efectivas en las urnas como atajo al poder.

ii.- Apuntes sobre la seguridad ciudadana

 

  1. ¿Qué significa vivir en un país seguro?Mas allá de la incapacidad de proponer, no sabemos siquiera que piensa respecto a cuál debería ser el rol de las policías en el país. Hace ya décadas que las reflexiones se estancaron. En cambio, y en base a una realidad impuesta, solo nos hemos limitado, incluso con miedo, a hacer ajustes simbólicos en casos de crisis y a actuar pauteados por la los sectores más conservadores.
  1. ¿Para que queremos mayor control civil sobre las policías?Un ejemplo reciente se ve en como estamos debatiendo sobre mayor control civil sin siquiera saber si concordamos o no respecto a los objetivos y prácticas de la institución. ¿Necesitamos nuevas reglas para ejercer ese control o simplemente mayor determinación y coraje político? ¿Son las policías responsables de esta crisis? O ¿somos los que hemos gobernado quienes por omisión les hemos obligado a tener esta autonomía? ¿Debe seguir siendo la policía un gestor de la frontera social como extensión del control y poder del Estado particularmente sobre los más débiles? ¿Deben en cambio las policías transformarse en gestores de problemas sociales que usen la fuerza solo bajo condiciones particulares acordadas bajo un pacto social? ¿Corresponde que Carabineros se siga definiendo como una institución policial técnica y de carácter militar? ¿No debería ser en cambio una institución policial civil y ciudadana? ¿Una policía civilizadora y comunitaria?

 

  1. La inseguridad nos quita la libertad.Una política de seguridad progresista, y sobre todo una policía en una sociedad abierta, tolerante, libre e igualitaria; debe partir por poner la persona al centro. Esto implica re valorar la seguridad en base a la libertad frente a amenazas sobre el individuo, más que en base al perjuicio sobre la propiedad privada.
  1. De pobres a ricos.Debemos terminar con la obsesión por los delitos de pobres a ricos que han transformado a la cárcel en una extensión de la pobreza. Obliga a asegurar que los mecanismos de acción preventiva garanticen una vida en armonía con derechos sociales, políticos y económicos, en donde la seguridad pública esté garantizada como un derecho a vivir en paz y desplegada donde genera mayor retorno social, no sólo económico. Donde ser policía sea una labor de justicia social y no militar.
  1. Medición. Carabineros necesita de una metamorfosis hacia un modelo comunitario, pasando de un enfoque centrado en el control y represión del crimen hacia uno centrado en el delito, la calidad de vida y la solución de problemas. Esto obliga a cambiar la evaluación basada en detenciones, incautaciones y cifras delictuales, a una en base a la sensación de temor y la libertad. Se trata de pasar de trabajar con la comunidad a estar asociada con esta, pasar de ser un cuerpo reactivo a uno proactivo.

iii.- 5 ideas

  1. Fondo. Es necesario partir por modernizar e incluso reformar la formación policial. Ser policía deber ser una labor de justicia social, no militar, y desplegada donde genere mayor retorno social, no sólo político y económico
  1. Enfoque. La policía debe dejar de ser un gestor de la población como extensión del control del Estado. Urge evolucionar desde una policía militarizada a una comunitaria, de un enfoque centrado en el control hacia uno centrado en el delito, la calidad de vida y la solución de problemas
  1. Pobreza. Debemos re valorar la seguridad en base a la libertad frente a amenazas sobre la persona, más que sobre la propiedad privada. Debemos terminar con la obsesión por los delitos de pobres a ricos que transforman la cárcel en una extensión de la pobreza
  1. Control. Necesitamos mayor control civil sobre las policiales idealmente bajo un Ministerio de Seguridad Pública. Este Ministerio debe además considerar la gran necesidad de contar con mayores estándares y cantidad de profesionales que se especialicen en seguridad.
  1. Modernizar. Debemos Liberar a Carabineros de una serie de labores innecesarias como el control del tránsito. Esto nos obliga a mantener el debate sobre el rol preventivo de Carabineros, las separaciones de labores con la PDI y la especialización de la institución.

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